SU HISTORIA OLVIDADA

Por: Linda Villamizar

Una ventana como cualquier otra, permitiendo ver lo que sucede en el exterior, sin embargo, esta ventana tenía algo en particular, fue un mágico espacio para que este escrito tenga un sentido, para que este escrito tenga una historia que contar.

Esta Gota I de agua luminosa, paciente, vibrante, recorría su camino como nosotros solemos hacerlo, con calma y presentes en el momento, de repente en la cercanía vio una Gota II que le llamó su atención más que las demás, pues le proyectaba seguridad, armonía y belleza, en su trayecto esta Gota II estaba tan inmerso en su momento que no se percató de que estaba siendo observado desde hacía mucho tiempo, ambas gotas por supuesto seguían su camino, hasta que algo les hizo acercarse, bailar entre sí, divertirse y reír.

Su trayecto se coordinó, después de que el cielo decidiera que sus cuerpos podían vivir, un espacio les hizo coincidir, se encontraron cada uno con su historia y con su camino ya recorrido; En ese mínimo instante sus vibrantes almas se conectaron, tantas moléculas participaron de ese asombroso momento, su líquido parecía más sólido, su luz más resplandeciente, y sus cuerpos tan cerca que hasta parecían ser uno.

La ventana se sentía la protagonista, pero cedió su momento para que esta historia tuviera lugar, ella misma creó los caminos porque sentía que era lo ideal, las gotas de agua se concentraron tanto en su percepción de la realidad, que de repente olvidaron conocerse, aunque sus manos se entrelazaron a la perfección, aunque la química les ayudaba a continuar, alguno de los dos decidió que no era suficiente para avanzar, entonces, la otra cedió.

Sus caminos se separaron, no se dieron la oportunidad, decidieron quedarse con lo extraordinario que había sido, sin llegar a algo más, sus almas se quedarían momentáneamente con el recuerdo de lo fugaz y profundo, de la sensación de pasión, vida y libertad, pero algo curioso sucedía, a medida que avanzaban en su distancia, sus memorias del otro se difuminaban, pareciera que, solo se quedarían con la sensación, pero sus recuerdos juntos ya no estarían más.

Las gotas de agua siguieron su trayecto, se decían para sí que algo les hacía falta, que algo olvidaban, pero sus memorias ya no estaban, se volvieron a concentrar cada uno en su momento y en el vivir; Estas gotas de agua se encontraron, pero se olvidaron, nunca sabrían qué historia les continuaba junto al otro, y sus mentes nunca pensarían en ello, aunque sus risas y sus almas parecieron resplandecer, nosotros no conoceremos su futuro juntos, ni ellos tampoco, ese futuro nunca fue.

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