Por: Sobreviviente


La inauguración de un colegio en la vereda el triunfo, en el municipio de San Vicente del Caguán, departamento del Caquetá, que llevará por nombre, Internado Agropecuario y Ambiental Gentil Duarte (IAGD), en un claro homenaje al líder de las disidencias de las FARC, lo que ha generado toda una polémica en varios sectores de la sociedad, aunque parezca increíble, lo que mayor consternación ha causado, es que la invitación la extendió, Luis Trujillo, alcalde de esa municipalidad y la secretaria de Educación Departamental del Caquetá.

Si bien nos hemos tragado los sapos por cuenta de la mal llamada firma de la paz, entre el gobierno Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC, que ha cubierto con el mayor manto de impunidad a los integrantes de esa agrupación criminal, para que no pagaran ni un solo día de cárcel por los crímenes cometidos, a cambio los premió con curules en el congreso de la república, les creó su propia unidad especial de protección, con un número superior a 800 combatientes armados, quienes portan pistolas 40 milímetros, más tres proveedores para las mismas, una gama de camionetas blindadas y convencionales, rentas básicas para todos sus hombres y mujeres sin condicionamiento alguno y sabrá Santos y los secuaces de Timochenko, que cosas más les seguirán otorgando, hoy los colombianos nos seguiremos tragando nuevamente los sapos por cuenta de la paz total del gobierno Petro, quien le ha facilitado el camino de expansión a todos los grupos armados en el país, especialmente a las disidencias de las FARC y al ELN, tras las firmas y prorrogación, del Cese Bilateral al Fuego.
Miguel Botache Santillana, alias Gentil Duarte, fue un criminal de las FARC, que no solo incumplió con los acuerdos al levantarse de la mesa de negociaciones, que adelantó el gobierno Santos, con estos terroristas, si no que fue el primero en coger el monte y armar una pandilla de forajidos, sin Dios y sin ley, que luego pasó a llamarse Estado Mayor Central y que con sus acciones violentas, en contra de la población civil y fuerza pública, han sembrado un régimen de terror en todo el país.
Alias Gentil Duarte, venía de librar unas pujas al interior de las disidencias con su camarada Iván Mordisco, ya que, según versiones recaudada con fuentes creíbles, a Duarte le preocupaban dos cosas de su socio Iván Mordisco, 1). Su participación abierta en el mundo del narcotráfico 2). La expansión de su pandilla sin control alguno por todo el territorio nacional, Gentil Duarte, quien sobrevivió al mortal disparo de un francotirador de las fuerzas militarse de Colombia, el que se le alojó al lado izquierdo de su pecho, logrando escapar de la muerte y pedir ayuda a Jhon Mechas, en noviembre del 2021, para refugiarse en el Catatumbo.
Jhon Mechas, conscientes de albergar al peligroso criminal de Gentil Duarte, le sugirió que se internara en la gruesa selva del estado del Zulia (Venezuela) y que sus hombres le llevarían los víveres hasta cierto sitio y de ahí en adelante se encargarían de recogerlos la propia seguridad de Gentil.
Su suerte en sacarle el quite a la muerte no lo acompañaría para siempre al peligroso criminal y le llegaría el día 4 de mayo del 2022, en circunstancias sin esclarecer, ya que algunos afirman que murió a mano de un ataque conjunto entre los pisa suaves del ELN y la segunda Marquetalia, por su parte los hombres del frente 33 de Jhon Mechas, con el fin de desescalar las tensiones con el ELN, afirman que Gentil Duarte, murió a manos de un equipo especializado de la CIA, quien se valió del secuestro de la radista de Gentil, mientras ella se encontraba visitando a su pequeña hija quien habría dejado a cargo de su madre en la ciudad de Bogotá, situación que fue aprovechada por la agencia gringa y quien tomó de rehenes a la familia de la guerrillera, con la condición de liberarlos sanos y salvos si la radista de Gentil Duarte le colocaba una carga explosiva en la caleta donde dormía Duartes y su compañera sentimental, una menor de 16 años, mientras un equipo especializado, se movió por la ciudad de Maracaibo, Venezuela con destino a las selvas y llegar hasta el campamento del peligroso criminal, gracias a las coordenadas enviada por la radista de Gentil y quien a la vez aprovecharon para atentar contra Jhon Mechas, quien sí pudo esquivar la muerte o de lo contrario habría acompañado a su jefe y camarada, al mundo de los muertos.
Esta historia contada por los disidentes del frente 33, aunque reforzadas en mentiras, si confirma la muerte de Gentil, en tierras del Catatumbo, el hombre que ha continuado su legado criminal después de muerto, que hasta mega colegios llevaran su trágico nombre.



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