Por: Nerio Luis Mejía

Imágenes de niños posando al lado de guerrilleros del ELN en el Corregimiento de Versalles- municipio de Tibú abril 2023
El conflicto interno que por más de medio siglo castiga a Colombia, ha dejado una huella imborrable en aquellas zonas del país, dónde históricamente han hecho presencia los actores armados, esas cicatrices que se niegan a desaparecer afectan con mayor intensidad a nuestra niñez.
Tras la firma de los acuerdos de paz, con la extinta guerrilla de las Farc, muchos colombianos soñábamos despertar de la horrible pesadilla, que significó haber convivido y experimentado, la más cruel violencia, que se soslayó con la Colombia profunda y vulnerable, donde hubo lugar a escuchar a los distintos bandos justificar su crueldad.
Hubo espacios para todos los actores armados, desde la clandestinidad, hasta en la vida política y social, luego de las firmas de las negociaciones, tanto paramilitares como guerrilleros, menos para las víctimas, especialmente los niños, niñas y adolescentes, que sufrieron en carne propia, experimentando con sus cuerpos el dolor que los marcaria para el resto de sus vidas.
Ante la indolencia de una ciega y muda sociedad, que malgasta su tiempo y preocupación en las redes sociales, a través de las pantallas de sus Smartphones, pero que se niega a mirar lo que ocurre a sus alrededores, aprovechamos este articulo a quienes lo lean y sumemos voces para exigir a los grupos armados, ¡Por Dios saquen a los niños de la guerra!
Se me hace imposible pensar que una sociedad que le preocupa los destinos de su nación, por el hecho de ser gobernada por alguien que afirma representar las fuerzas progresista, se muestre ciega ante la presencia y acciones de los grupos armados en contra de nuestra niñez, sigo sin entender las expresiones sociales, que rasgan sus vestiduras, en defensa de la mata de coca, como economía licita campesina, pero se niegan a condenar el adoctrinamiento y reclutamiento forzado de nuestros niños, niñas y adolescentes en el país.
Imágenes como las que circularon en redes sociales, el pasado mes de abril del año 2023, en el corregimiento de Versalles-municipio de Tibú, dónde se aprecia una decena de hombres y mujeres fuertemente armados y que harían parte del ELN, posar frente a un parque, acompañados de niños, que portando sus escobas simulando el fusil, no pueden ser aceptadas e ignoradas por los defensores de la vida y el Territorio. Sin embargo, como lo reza un eslogan “El Catatumbo es Colombia” en este país siguen ocurriendo violaciones en contra de nuestros niños, esta vez, las violaciones al cese al fuego y a las reglas establecidas en el Derecho Internacional Humanitario, (DIH), corre por cuenta de las disidencias de las Farc, en la escuela el Recreo, zona rural del municipio de Sardinata- Norte de Santander, dónde a través de un video, se aprecia a varios menores de edad, siendo formado por integrantes del grupo ilegal, para hacerles entrega de cuadernos y demás útiles escolares, en las grabaciones los niños agradecen a las disidencia en nombre del comandante Richard, el gesto de entregar esta clase de útiles, situación que fue divulgada por medios de comunicación, casi de manera simultánea se conocía, de un nuevo video esta vez en el asentamiento humano de Buenos Aires en el municipio de Tibú, dónde los niños agradecen la entrega de textos a las disidencias de las Farc, sin que la noticia haya causado pronunciamiento alguno por parte de las personerías, defensorías, curul de paz y el propio gobierno nacional, excepto, ONU Derechos Humanos, y la Secretaria de Educación Departamental de Norte de Santander. El resto de organismos internacionales han guardado un completo silencio frente a estos actos oprobiosos contra la niñez colombiana.
Mientras esto ocurría en una región que ha sido castigada por la interminable violencia, con fuerte presencia de grupos armados al margen de la ley, como lo es el Catatumbo, en el municipio de Soledad, (Atlántico), área metropolitana de la ciudad de Barranquilla, la W Radio, publicó un video dónde la organización criminal denominada la Oficina de la Costa o los Costeños, entregaban Kits escolares, en una zona vulnerable del mencionado municipio, una situación aún más delicada se presentó en el municipio de Plato Magdalena, en la Institución Educativa, Sede, Rosa Cortina de Apure, dónde irrumpió, un grupo paramilitar, amenazando a estudiantes y profesores, a la vez les informaron, acerca del control social que estos criminales ejercerán sobre esta población.
La sociedad debe rechazar enérgicamente la utilización e instrumentalización de los niños, niñas y adolescentes por parte de los grupos criminales, la exigencia al estado colombiano hacer respetar los derechos de los niños y niñas, quien viole este conjunto de garantías, debe ser procesado severamente, como muestra de una nación que hace respetar la dignidad de su niñez
¡Por Dios saquemos a los niños de la guerra!
Este articulo lo dedicamos de manera especial a una funcionaria proba, que fungió como Comisaria de Familia, en el municipio de Hacarí-Norte de Santander, la abogada Claudia Ariza, defensora de los derechos de niños, niñas y adolescentes, a quien la Chuzma Editorial, le dedicó una columna y que hoy tenemos que informar que por las amenazas recibidas y afectaciones sobre sus bienes tuvo que abandonar el país en busca de asilo. Lamentamos profundamente esta situación.

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