Por: Pretérito Perfecto

Es claro que los políticos de mente estrecha de nuestro departamento siempre estarán trabajando en pro de amasar votantes incautos y de inundar las redes sociales para mostrar sus logros como objeto para recibir admiración y devoción, más que simples hechos como resultados esperados para lo que fueron elegidos.
Fue en las elecciones territoriales del 2015 que el candidato a la Asamblea departamental de Norte de Santander por el partido Liberal, Frank García, logró aglutinar a los animalistas de Cúcuta, Los Patios y el Zulia. Los persuadió para que acompañaran su candidatura con la promesa de gestionar fondos para la creación de la primera Móvil Veterinaria del Departamento. El impulso para estas fechas se lo dio el también congresista por el partido Liberal, autor y ponente de la ley que penaliza el maltrato animal, Juan Carlos Losada. Así, los melancólicos animalistas tuvieron un éxtasis colectivo cuando, en un evento con el congresista y el candidato Frank en el Club Comercio, afianzaban su apoyo solo por ver cumplido el deseo de una móvil veterinaria para el departamento.
Hasta ahí todo iba bien. En abril de 2017, con el gobernador de turno y el director del comité de aplausos del mismo Martin Martinez, Frank García y animalistas del área metropolitana salieron en la foto, inaugurando la Móvil veterinaria. Se esperaba, como animalistas imberbes preñados de buena intención, que dicha móvil diera los frutos anhelados por las fundaciones protectoras de los derechos de los animales. Estos consistían en convertir a Norte de Santander en el departamento pionero en disminuir las tasas de sobre población de la fauna animal felina y canina mediante operaciones masivas de esterilización que se realizarían en esta móvil.
Todo el 2017 fue un año para tomarse fotos en la móvil, la misma fue llevada a varios municipios solo para llevar vacunas antirrábicas para gatos y perros, por cierto, vacunas regaladas por el Ministerio de Salud. Sin embargo, de operaciones para estilizar, nada de nada, ya que dicha móvil no tenía presupuesto para su funcionamiento. La móvil tuvo un costo de $299.000.000, siendo propiedad del Departamento, cuyo responsable directo es el Instituto Departamental de Salud. Este solo se encarga de tenerla en el parqueadero y de prenderla para que, como dicen los abuelos, no se pegue el motor, pero de operaciones anda de nada.
Paso el 2018 y 2019 sin asignar recursos para la misma, para lo cual Frank volvió a aspirar a la Asamblea en 2019, ya con el cuento de que iba a gestionar los dineros para las operaciones ya que la móvil existía. Aunque los animalistas cayeron otra vez, la hermana de Carlos Chacón le ganó la curul en la asamblea, siendo una excusa perfecta para salir a decir por qué no se le asignaron recursos a la móvil.
Para el 2020 y 2021, el señor Víctor Oliverio Peña Maldonado, Secretario de Planeación y Desarrollo Territorial, argumentaba que no se le había asignado presupuesto a la Móvil Veterinaria por ser un lineamiento del Ministerio de Salud y Protección Social. Este le decía que no se podían usar recursos del Sistema General de Participaciones para financiar los programas de natalidad. Dicho argumento fue desmentido por la Señora Paula Andrea Rojas Gutiérrez, Subdirectora Técnica de Gestión Ambiental Funcionaria del Departamento Nacional de Planeación. Esta confirmó que la gobernación tiene completa autonomía en la destinación de los dineros percibidos por el Sistema General de Participaciones. Además, añadió que la ejecución de sus recursos en temas de prevención de enfermedades a partir de vectores y zoonosis, a través del desarrollo de programas preventivos como el de esterilización, está dentro de sus funciones.
Competencia y responsabilidad establecida por la ley 715 del 2001, en el artículo 43.3.8, «Ejecutar las acciones de inspección, vigilancia y control de los factores de riesgo del ambiente que afectan la salud humana, y de control de vectores y zoonosis de competencia del sector salud, en coordinación con las autoridades ambientales, en los corregimientos departamentales y en los municipios de categorías 4, 5 y 6 de su jurisdicción.»
Así que si de algo estamos seguros es que los perros de la calle no votan y los animalistas son fáciles de embaucar, por eso se vio a Frank García en las pasadas elecciones del 2023, aspirando de nuevo a la Asamblea haciendo una crítica de que falta voluntad política para que se le asignen recursos a la Móvil veterinaria. Sin embargo, las urnas lo volvieron a vomitar, así que no faltan recursos, ni ganas, solo voluntad política.
En la próxima entrega le estaremos informando sobre Silvano el Animalista, quien realizó un contrato con unos veterinarios y les entregó las operaciones de esterilizaciones a dos candidatos al concejo de Cúcuta en las pasadas elecciones, para seguir engañando a los animalistas imberbes.


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