Por: Hender Puerto
El siglo XIX dejo el país en una división profunda, desde su independencia cuando se hablaba de federalista y centralista evoluciono a un color rojo o azul, todo manipulado por jefes que si algo no les gustaba podía tener a su disposición un grupo de combatientes al mejor estilo feudal, que era cuando los señores combatían entre sí para apoderarse de sus pertenecías, el pueblo o sus lacayos les tocaba empuñar su arma porque si no este perdía todo beneficio y protección por lo tanto solo le tocaba ofrecer su cuerpo para ir a pelear; así vivía nuestro país este penoso siglo, en este recuento solo hemos hablado de guerras civiles porque involucraba a gran parte del territorio, pero no se habla que los diferentes estados o regiones se enfrentaron constantemente, se habla de más de 50 guerras en todo este período, sin embargo el tiempo paso y en vez de evolucionar buscar alternativas de buen gobierno, medidas económicas que hicieran respetar al país en el mundo imperialista que se vivía en ese tiempo, los líderes copiaron ese sistema para pelear por las tajadas de los puestos de gobierno.
La iglesia católica con la firma del “Concordato en 1887” tuvo gran relevancia ya que está tomo poder de la educación en el país, implantaba los textos escolares y universitarios que se podían estudiar, cualquier texto o ideología que fuera contraría a la iglesia era sancionaba, incluso tenía las facultades para designar los docentes y el que no estuviese de acuerdo lo expulsaban, además este poder de la iglesia fue fundamental después de la guerra.
El juego de poderes tenía dividido a los partidos, el famoso partido nacional que era la alianza entre conservadores y liberales y que llevaron al poder a Rafael Núñez con su política regenerativa sufrió facciones en 1896, estos no estaban de acuerdo con las políticas fiscales y lo autoritarismo que se había convertido este movimiento, los liberales perdían terreno ya que muchos empleados públicos que pertenecían a este grupo eran despedidos, además de empresarios que no apoyaban al gobierno de turno eran perseguidos y oprimidos llevándoos al destierro o quiebra de sus negocios. Por la parte liberal se producía otra división, Aquileo Parra quien a pesar de perder tanto poder y no garantizar a sus copartidarios puestos seguía con la idea que de lograr nuevamente su poder político por los medios pacíficos y por otra parte Rafael Uribe Uribe dictaba una tendencia más guerrerista para lograr el mando, estas divisiones marcaban las elecciones para fin de siglo, en 1898 se presentaban muy agitadas por vientos de guerra, la victoria de Sanclemente no era muy bien recibida por los conservadores quienes estaban representados por él, pero este había triunfado por el lado de los nacionalistas sin embargo la vicepresidencia estaba en manos de Marroquín quien se inclinaba más al bando conservador radical, los liberales totalmente excluidos en el gobierno trataban de uno u otra manera de lograr reformas para su participación.
Esta inestabilidad se desato en Octubre de 1899 cuando se presentaron varias revueltas liberales en el país y en especial en el departamento de Santander en específico en la toma del municipio de Socorro por las tropas liberales, la mecha se extendió por el territorio, provocando diferentes enfrentamientos, donde se destaca las batallas de Peralonso, la batalla de los Obispos, batalla de Palonegro, el istmo de Panamá, los sitios de Cúcuta y Bucaramanga, enfrentamientos en la región Caribe, Antioquia, Cauca y se extendida a los apoyos de parte de Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Guatemala y la intervención militar de los Estados Unidos; esta guerra tuvo una característica muy importante a parte de los enfrentamientos en masa, el cual se utilizó la guerra de guerrillas y ejecutada por ambos bandos, marcada por una violencia sin precedentes contra la población civil.
Los nombres que se destacaron durante la contienda por parte de los liberales fueron Benjamín Herrera, Rafael Uribe Uribe, Gabriel Vargas Santos, Belisario Porras entre otros, por los conservadores José Manuel Marroquín, Prospero Pinzón, Pedro Nel Ospina, el Chitaguense Ramón González Valencia, personajes que jugaron un papel importante en los inicios del siglo XX, algunos fueron presidentes, otros fueron asesinados y otros tuvieron su protagonismo político en negociaciones que fueron un fracaso para el país.La guerra de los mil días no tiene datos exactos de los muertos se habla en diferentes registros de más de 100 mil personas entre militares y civiles, a causa de los enfrentamientos militares, las masacres civiles, enfermedades entre otros datos, aunque algunas fuetes afirman que los muertos fueron más de 35 mil, sin embargo sean “pocos” y/o “bastantes”, esta guerra civil fue cruenta y marco el odio para los años venideros del siglo XX el cual hoy en día siguen vigentes en los corazones de muchos colombianos.
Las consecuencias fueron devastadoras una crisis económica en el país, la influencia de militares de otra nación irrespetando la soberanía despierta el alzamiento independentista y en especial de la elite panameña que con apoyo de los Estados Unidos logran su objetivo, basándose que la construcción del canal de Panamá por el lado de Colombia ya no se podía garantizar y por lo tanto los ánimos rebeldes de esa región solicitó ayuda al país del norte y la respuesta fue él envió de sus Marines garantizando su “protección” pero su ayuda fue garantizar que se logrará la separación y creación del nuevo país; los liberales quedaron totalmente destrozados es tanto que no logran consolidarse como partido y su más firme candidato o líder Rafael Uribe Uribe es asesinado en 1914, los conservadores ya unidos como partido mantuvieron su hegemonía gubernamental por más de 40 años período que fue llamado la “Hegemonía Conservadora”, la alianza del partido nacional llego a su fin, la iglesia que había adquirido fuerza con la firma del concordato aprovechó y fue muy influyente, algunos clérigo aprovechaban su potestad de manejar las masas aumentando así el odio bipartidista y por consiguiente la violencia.
Las guerras solo causan división, manipulación, odios, resentimientos, violencia, en fin no hay nada bueno que resulte de ellas, podríamos decir que las personas del siglo XIX fueron manipuladas por el poder y la facilidad que sus jefes tenían al dominar las letras y el pueblo no, pues el analfabetismo para ese siglo era demasiado alto en el país, según fuentes de la OXLAD (Oxford Latin American Economic History Database) las cifras eran de más del 60% de población analfabeta, las inversiones educativas no eran de gran prioridad solo los hijos de los poderosos tenían ese privilegio, por lo tanto esta comunidad repetía lo que decía su líder o lo que a su entender comprendían y salían a la lucha, hoy en día este porcentaje esta alrededor del 6% y tenemos acceso a las herramientas tecnológicas pero aún así seguimos divididos ahora no es ser azul o rojo, sino izquierdista o derechista, no nos inspiramos a debates con argumentos, a analizar y dar un punto de vista concreto sino seguimos manipulados por medios de comunicación, una mala calidad educativa, pereza mental y seguir al que “me hace el favor”, entonces ¿cuantos años más estaremos condenados a esta violencia?

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