Por: Hazzam Gallego
Para mi querid@ amor futuro:
He escrito estas palabras para ti, futuro amor, no como una súplica desesperada, sino como una ofrenda honesta de mi corazón. En ellas encontrarás la verdad de mis sentimientos, sin edulcorantes ni artificios.
Es difícil expresar con palabras lo significativo que eres para mí. Eres más que una simple compañera; eres un pilar fundamental en mi vida, tanto como lo son mi familia, mis amigos, mis anhelos y propósitos. Sin embargo, es importante que entiendas que no eres el centro del cosmos ni mi razón última de existencia. Espero que comprendas esto y lo aceptes con serenidad.
Primeramente, quiero que sepas que te amo con intensidad, con una pasión que se renueva cada mañana con el sol. Anhelo compartir contigo mis alegrías, mis sueños y mis locuras. Tu presencia en mi vida es un regalo que atesoro con reverencia.
Anhelo sinceramente compartir mis días contigo, pero es esencial que entiendas que lo hago por elección propia, por iniciativa propia. Te amo, sí, pero no eres indispensable para mi subsistencia. Si en algún momento decides partir, aunque mi corazón se sienta apesadumbrado, seguiré adelante con mi vida.
Segundo, deseo que comprendas que mi amor por ti no te convierte en el centro de mi universo. Soy un ser individual con mis propias metas, anhelos y responsabilidades. Mi felicidad no depende de ti, aunque tu presencia la intensifica y la embellece.
Es crucial distinguir entre anhelar todo contigo y considerarte mi todo. ¿Puedes ver la delicadeza de esta diferencia? Estoy aquí para acompañarte, para alentarte, brindarte apoyo, respeto y simpatía, pero si eso no es posible, seguiré adelante. Eres importante para mí, pero no eres indispensable.
Tercero, te pido que valores mi honestidad. No te prometo un amor perfecto, ni una vida color de rosa. Habrá momentos de tormenta, de dudas y de incomprensión. Pero te aseguro que mi compromiso contigo será inquebrantable.
El aire que respiro es esencial, como lo es el agua que bebo y el alimento que nutre mi cuerpo. Pero también lo es el acto de escribir para sentirme bien, el descanso que repara mi ser y el significado de Dios en mi vida.
En este viaje que emprendemos juntos, te ofrezco mi mano, mi lealtad y mi más profunda complicidad. Caminemos juntos hacia el horizonte, descubriendo juntos la belleza del camino y la magia de la vida compartida.
Quiero que sepas que, además de demostrarte mi afecto, hay un ser a quien amo con mayor intensidad, con más fuerza y transparencia, y ese ser soy yo mismo. Te amaré siempre, pero jamás más que a mí mismo.
Con todo mi afecto y sinceridad, tu amor futuro, quien encuentra en el amor propio la verdadera fuerza para amar a los demás. – Hazzam Gallego

Apoya a nuestros escritores donando en el siguiente link de VAKI:
Descarga la columna a continuación:
Sobre el autor:

Columnas recientes
Busca columnas por autor






Deja un comentario