Por: Jefferson Andrés Rodriguez
El nadaísmo ha tenido una vigencia de medio siglo, creada como circulo literario colombiano en 1958 por el profeta Gonzalo Arango. Nuestros antepasados y pensionados nadaístas pretendieron buscar la poesía, la filosofía existencial, el arte surrealista y el futurismo como una defensa a sangre y fuego en la publicidad, en la escritura de los libros, en las columnas de opinión de los periódicos y revistas, en las canciones de los festivales y exposiciones de arte.
En los años 60 la música protesta sobre las injusticias, contra la guerra y la revolución armada romantizada por supuesto en la época con referentes e iconos como el Che Guevara que divertían a la juventud en su rebeldía en medio de la anunciada guerra internacional contra las drogas liderada por el imperio norte americano de los Estados Unidos.
Dentro de los poemas nadaístas y la literatura colombiana quiero destacar antes de soñar, de dormir y de morir quizás en la noche oscura con el “Sermón Atómico” de nuestro poeta y profeta Gonzalo Arango. “No te hagas trampas ni juegues a la inocencia.” “En tus manos esta elegir tu destino y el de tu patria.”
Sermón Atómico
Gonzalo Arango Profeta Fundador del Nadaísmo
Practica como verdad universal la verdad de tu vida.
No sigas banderas de partidos idiotas
no rijas tu vida por credos que te fabrican unos canallas que no creen en nada
no te rindas a las leyes de hierro de una moral que sólo quiere encadenar tus impulsos
no ingreses al orden de esta sociedad fabricada por fariseos y mercenarios
no ofrezcas tu cuerpo sagrado para que te entierren en las bóvedas confortables del
conformismo y la resignación.
¡Sublévate!
¡Estalla la bomba de tu ternura aterradora!
¡Sacude tu humanidad humillada, pues hay un dios oprimido dentro de ti! Libera a tu dios. Despierta a tu dios para que sueñe. Préstale tu voz para que cante. Tus poderes son infinitos.
Libera tu energía y conquista la Tierra.
Fuente:
Manifiesto publicado por Tercer Mundo, Bogotá, octubre de 1964.
El mayor error de los gestores culturales es defenderse con dientes prestados ante la invasión de ideologías foráneas morales, colonialistas, imperialistas, racistas, de narcotráfico, el paramilitarismo, insurgencia, de guerra, de clientelismo y de la corrupción.
Como colombianos es sumamente regocijante y emocionante encontrar una corriente de poesía colombiana y de un circulo de jóvenes que defendieran las banderas de la paz que plantean el vanguardismo dándole influencia colombiana a la poesía internacional y a la filosofía existencial con música de fondo acompañada de la guitarra eléctrica que gira y vibra con la energía de la juventud y la rebeldía como una bomba atómica que estalla de euforia en los espacios vacíos del nadaísmo.
Un día después de la guerra
Jota Mario Arbeláez Poeta, Escritor y Columnista Nadaísta
Un día
Después de la guerra
Si hay guerra
Si después de la guerra hay un día
Te tomare en mis brazos
Un día después de la guerra
Si hay guerra
Si después de la guerra hay un día
Si después de la guerra tengo brazos
Y te hare con amor el amor
Un día después de la guerra
Si hay guerra
Si después de la guerra hay un día
Si después de la guerra hay amor
Si hay con qué hacer el amor.
Es necesario de la movilización de la juventud enfocado y ejecutado en la disciplina de la escritura, en el deseo de la literatura abierta al dialogo confesional de la conversación del arte y la cultura. A los jóvenes que se identifican con la nada, como este suscrito Nadaísta les quiere aconsejar y exhortar que en ti hay un poder indestructible ser parte de la historia de la literatura colombiana, tan propicio en tiempos de violencia en nuestro municipio de Cúcuta.

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