Poema: LA ENVIDIA

Por: Miriam Ureña

La envidia se siente en una mirada,
En un gesto hipócrita,
En un saludo de manos,
Y sonrisa disimulada.


Quien te envidia te mira,
Está pendiente de tus movimientos,
Te observa detalladamente,
No te dice nada, no se atreve.


La envidia despierta siempre,
Complejos de superioridad,
Sufren si el otro gana,
Y tiene prosperidad.


La envidia es una herramienta,
Que destruye la abundancia,
De un corazón vacío,
Lleno de odio y de venganza.


El envidioso está siempre atento,
No tiene tranquilidad,
Se llena de sinsabores,
No acepta la realidad.


La envidia crea un círculo,
Que nunca cesa en la vida,
Cuando llegan las tormentas,
No tienen una salida.


A todos los envidiosos,
Que sufren esta condición,
Un consejo les digo:
Desarmen el corazón.


Unos suben, otros bajan,
Así nos toque sufrir,
La envidia mata por dentro,
Qué lindo es saber vivir.


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