Poema: ESTATUAS

Por: Alexei Sierra

Con lentitud tomo el lapicero
y me apresto a escribir sin ganas.
No es el cansancio físico,
no es el dolor corporal,
son los endurecidos callos del alma.


Un mar de preguntas se arremolinan en procesión altisonante,
quizá haya respuestas,
pero ¿ya para qué?


Quizá se hayan aprendido lecciones,
quizá el léxico se haya ampliado
pero más que eso quizá el alma haya encontrado
el equilibrio,
la comprensión
y de pronto se haya aprendido de los errores propios y ajenos.


Pero hay momentos de esos como éste
donde todo parece quedar suspendido,
hasta los mismos átomos.
Donde solo hay una expectación,
la de que nada pasará,
la de que el tiempo será en vano.


Es la sensación de haberse preparado para una carrera
y decidir todos los atletas
no competir a la hora del sonido del pistoletazo.


Es mirarte a ti mismo actuar ante la vida, voltear y darte cuenta de que te estás mirando
y decidir el que actúa
mirar al que mira.


No hay llanto,
no hay dolor palpable,
es solo la sensación de que nos convertimos en estatuas griegas,
perfectas e inexpresivas.


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