Poema: LA MÁQUINA DE ESCRIBIR

Por: Hazzam Gallego

En el rincón silencioso de un desván olvidado, descansa una vieja máquina de escribir, oxidada, reliquia del pasado, testigo de vidas y secretos, sus teclas gastadas, sus engranajes cansados.

Miles de palabras atrapadas en su ser, historias conmovedoras, anécdotas que leer, en su juventud, danzaba con la tinta, bailaba en hojas en blanco, como artista.

Escribió amores, apasionadas pasiones, susurros en la noche, dulces confesiones, pero también lágrimas, despedidas crueles, historias de héroes, heroínas y amores crueles.

Ya no escribe, su corazón metálico cansado, las palabras dejaron de fluir, su aliento apagado, la tecnología avanza, el mundo se transforma, y ​​su voz, en el rincón, como un eco, adorna.

Sus teclas, ahora inmóviles, no repican melodías, ya nadie la observa, ni oye sus poesías, pero en su silencio, guarda cada suspiro, de almas que buscaron en letras su respiro.

 ¿Cómo morir sin lograr el sentido por lo que fue creada? Vieja máquina de letras gastadas, su vejez se aproxima y su muerte la espera.

Es una reliquia olvidada en el rincón sombrío, una máquina que dejó de escribir, es cierto, pero su legado persiste, su huella en el tiempo, en el papel amarillento, en los recuerdos, lamento.

Descansa, querida máquina, tu obra está completa, una vida de palabras, historias repletas, una máquina que nos inspira, aunque ya no funciones, tu alma vive en el arte, en los libros, en canciones.


Deja un comentario

Descarga la columna a continuación:


Sobre el autor:

Deja un comentario