EL GRAN AUSENTE: El EXILIO Parte 2

Por: Nerio Luis Mejia

“Un compendio de historias tejidas con hilos de esperanza Y que se riegan con las lágrimas de quienes han enfrentado la tragedia de la violencia con el objetivo de recordarlos sin espacios en nuestros corazones para el olvido”

Fue a mediados del año 2020, en plena crisis generada por la pandemia del covid-19, cuando conocí a un hombre de carácter jovial y sencillo, deseoso en su momento de conseguir una salida que salvaguardara a los habitantes de su municipio del mortal virus.

Se dirigió ante mí, por mi condición de líder social y defensor de los derechos humanos, para que aunáramos esfuerzos y poder llegar a cada uno de los habitantes de su municipio, con el fin de coordinar un conjunto de acciones e iniciativas que nos salvaran de la tragedia.

Fue así de esa manera que conocí a Ider Álvarez, exalcalde de la Playa de Belén, sin lugar a dudas uno de los más hermosos municipios de Norte de Santander, y donde la violencia ha enfocado sus intereses

Ider Álvarez, las circunstancias lo obligaron a escoger y  sumarse a la lista de mandatarios que tuvieron que gobernar desde la distancia, por culpa de quienes ven en el pobre y limitado presupuestos de estos pequeños municipios de sexta categoría una forma de financiar la guerra, esa que no sólo arrebata el precario erario público, si no que se lleva por delante la vida de quienes se oponen para evitar que los recursos que le pertenecen a las comunidades terminen en las manos de quienes compran armas para segar vidas.

Desde la ciudad de Ocaña improviso su despacho, atendiendo las diferentes necesidades de su gente, pero que antes el incremento de la violencia, Ider Álvarez se sumó a esa inmensa lista de cientos de miles de colombianos que dejaron todo en su tierra, huyendo para proteger sus vidas y las de sus familias en los más lejanos lugares dónde no los alcance la mano homicida que tiñe con sangre la historia de una nación, que lucha por librarse de la violencia.

Desde un lugar seguro bajo la protección internacional, decidió contar su historia, marcada por el sufrimiento que significa abandonar su país y el deseo de trabajar por quienes lo eligieron como su burgomaestre, hoy fue el gran ausente, de esta gran fiesta democrática que celebramos en Colombia, lo privaron de felicitar al vencedor en la contienda electoral y que se convertirá en su sucesor, para ocupar la silla que antes ocupo, por culpa de quienes vieron en el empobrecido municipio una forma de financiar la interminable guerra.

Ider Álvarez, el exalcalde que resistió  extorsiones, amenazas y el intento de asesinato en marzo del año 2022 en el sitio conocido como la virgen, sobre la vía que comunica a su municipio con la ciudad de Ocaña, dónde afortunadamente resultó ileso, pero su chofer no conto con igual suerte, al recibir un impacto de proyectil por arma de fuego que se alojó en su cuerpo, y tuvo que ser llevado de urgencias, al Hospital Emiro Quintero Cañizares, donde fue intervenido quirúrgicamente para su extracción.

Ante un inminente riesgo, sobre nuevos hechos que pusieran en peligro su integridad física y la de su familia, Álvarez tuvo que abandonar el país, dejando atrás sus proyectos y sueños que se dispuso a construir con su pueblo.

El entonces alcalde se quedó solo, el gobierno departamental de Norte de Santander guardo un profano silencio, Diputados y Congresistas fueron indolentes, ninguno, absolutamente mostró decoro y solidaridad, todos guardaron silencio.

Un silencio que aún no se entiende, quienes ostentan el poder político seguramente no quieren tener inconvenientes, con ningún grupo armado en la región; Norte de Santander es un departamento huérfano en materia de seguridad y garantías de derechos humanos. Ider comprendió que su única opción para preservar su vida e integridad era el exilio.   

Ider es el gran ausente cuando el resto de los alcaldes salientes, se dispongan a recibir y a entregar a los nuevos mandatarios las llaves de sus municipios, ante la incapacidad del estado para proteger a sus ciudadanos, en una de las regiones más castigadas por la cruel violencia en nuestro país.


Deja un comentario


Descarga el escrito en PDF a continuación:


Sobre el Autor:

Otras Columnas:

Deja un comentario