LA VIDA ES CADA VEZ MÁS DIFÍCIL

Por: Hazzam Gallego

La vida es un viaje lleno de desafíos, y en la sociedad actual, parece que la presión por el éxito y la felicidad se ha vuelto una obligación. Cada día, nos comparamos con los logros de los demás y deseamos una vida perfecta, pero la realidad rara vez se ajusta a nuestras fantasías. Las noticias y las redes sociales a menudo dictan nuestra percepción, creando una sensación de insatisfacción constante. Pero, ¿es realmente la vida tan difícil como parece?


La verdad es que la dificultad de la vida depende en gran medida de la perspectiva desde la que la observamos y de la actitud que adoptamos ante los desafíos cotidianos. El sufrimiento emocional puede manifestarse de diversas maneras, como la preocupación por el pasado o el futuro, la ira, la tristeza, el estrés, el aburrimiento y la incomodidad física. Lo importante es cómo enfrentamos estos sentimientos.


En muchos casos, parece que la vida es un constante desafío emocional. Esto nos lleva a preguntarnos si tal vez no hemos evolucionado para ser felices. La selección natural se preocupa principalmente por la supervivencia de la especie, no por la felicidad individual. Los instintos y las capacidades intelectuales que nos ayudaron a sobrevivir como especie también pueden generar consecuencias negativas a nivel personal.


Nuestros pensamientos no han cambiado mucho desde la aparición del homo sapiens. Si bien estos pensamientos nos permitieron resolver problemas, planificar y comerciar con otros, también nos hicieron preocuparnos por amenazas reales como los depredadores y los recursos escasos. Incluso en tiempos de seguridad, seguimos preocupados por el pasado y el futuro.


Nuestra capacidad para reflexionar y planificar, si bien es valiosa, a menudo nos hace infelices. El pensamiento constante nos lleva a preocuparnos por el futuro, lamentar el pasado y compararnos constantemente con los demás. Nuestras propias mentes pueden dificultar que disfrutemos plenamente de la vida.


Es importante reconocer que el pensamiento constante puede crear un torbellino emocional que nos hace sentir insatisfechos y cambiantes en nuestro estado de ánimo. Pero no podemos dejar de pensar; en cambio, podemos aprender a tolerar y aceptar nuestros pensamientos. La vida es difícil para todos en ciertos momentos, pero podemos hacerla un poco más fácil al entrenar nuestra mente para lidiar con los desafíos que se nos presentan.


Entonces, la próxima vez que te preguntes por qué la vida es difícil, recuerda que la dificultad radica en nuestra mente y nuestra percepción. Nosotros la limitamos y le damos el contexto de “bueno” o “malo” a circunstancias que no dependen de la vida, dependen de nuestra manera de percibirla. La vida en sí misma es un flujo constante de altibajos, pero cómo decidimos enfrentar esos desafíos y pensamientos determinará en gran medida nuestra felicidad.


«La vida se vuelve más difícil cuando dejamos que nuestra mente sea la arquitecta de las murallas que limitan nuestras posibilidades». – Hazzam Gallego


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