EL FRENTE NACIONAL: PARODIA COLOMBIANA.

Por: Pretérito Perfecto

Nuestra sociedad siempre ha anhelado la paz como bien invaluable, por este sentir nacional, mediante el plebiscito del 1 de diciembre de 1957 con una mayoría del 95%, autorizo el acuerdo de paz entre estos dos partidos mediante la conformación del frente nacional cuyo objetivo era poner fin a la guerra bipartidista, que para ese entonces le había costado más de 200.000 vidas.


La flama que detono esta pantomima fue el golpe militar que llevo a la jefatura del estado al Teniente General Gustavo Rojas Pinilla en 1953, donde los resultados lo perfilaron como un líder político, autodenominándose como la tercera fuerza, con la intención de permanecer en el poder, provocando que el 20 de marzo de 1957, ambas facciones rechazaran tajantemente la intención de Rojas Pinilla, prometiendo tiempos reconciliación, por medio del frente nacional, pero que en la realidad solo sirvió para el nacimiento de todas las guerrillas, las FARC en 1964, el ELN en 1965 y a su vez entre estos dos nacimientos el EPL, más adelante el M-19 en 1970, producto del fraude hecho al general Rojas, pasando de una guerra bipartidista a un enfrentamiento entre el estado e insurgencia, que luego los años demostraría que sin estos acontecimientos ambas toldas políticas no hubiesen podido desbancar al General Rojas, y que hasta el día de hoy seguimos sufriendo las secuelas de esa guerra interna que atraso al país en más de medio siglo.


Nace el frente nacional mediante la firma del Pacto de Benidorm el 24 de Julio de 1956, llamado así por ser firmado en la ciudad española del mismo nombre, (en la España gobernada por el Dictador Franco) dicho pacto debía durar 16 años, dividida en 4 periodos presidenciales en alternancia del poder y gobierno de coalición entre los dos partidos, liberales y conservadores, donde aunque los colombianos irían a las urnas en esta pantomima, ya se sabía quién iba a ganar, sin necesidad de contar los votos, por que quienes elegían realmente al presidente eran las convenciones internas de estos dos partidos quienes debían, luego de largas horas de negociaciones, elegir el candidato que iría a representarlos, quedando así el paso del poder cada cuatro años, al estilo de una carrera de relevos, Lleras Camargo a León Valencia, este a Lleras Restrepo, y por último Misael Pastrana, quien en franca lid había perdido las elecciones con el General Rojas Candidato por la ANAPO, pero que milagrosamente se fue la luz en la noche del escrutinio y amaneció el país con la noticia que Pastrana había ganado, coincidentemente a quien le tocaba el turno de ese sketch humorístico, llamado Frente nacional.


Esta comedia solo dejo resultados nefastos, un estado burocratizado, donde por los abusos y excesos del ejercito y de la insurgencia, convertirían los campos colombianos en una orgia de sangre y desplazamientos, cuya pugna se centraría ya no entre la hegemonía de los dos ideales heredados de la guerra fría, el comunismo (exportado de la URSS) partido Liberal, y el capitalismo (exportado de U.S.A), sino en la prevalecía de las guerrillas en contra del estado COLOMBIANO, que hasta el día de hoy sigue vigente ya a menor escala


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