VIVE AHORA

Por: Linda Villamizar

En varias oportunidades nos pesa la vida, nos agobia, nos asusta.
Algunas situaciones externas nos proporcionan emociones desagradables, malestar, cansancio y preocupación.
Sucesos del pasado nos generan melancolía, tristeza, dolor, y experiencias que aún no vivimos nos generan pánico, sensación de suspenso, terror.


Pareciera y nos creemos que lo justo no siempre es, y que el karma no siempre existe.
Que la vida puede ser muy demandante y para nada equitativa,
Que quienes queremos sufren mientras solo queremos verlos bien, estables y felices.
Y que nuestro corazón añora aquello que ya no es.


Nuestra mente puede ser así de agobiante, enfocamos nuestra atención en muchas situaciones en las que el desamor es el protagonista, la soledad la constante, y la felicidad en cambio un personaje ocasional.
Destinamos cierto tiempo a desear, añorar y anhelar lo que no ha podido ser, lo que solamente ha sucedido en nuestra mente, y evadimos el ahora, lo real, lo que es.


Sabemos que algunas de las experiencias que nos proporciona la vida pueden ser crueles, las vivimos, las sentimos.
En algunas oportunidades recurrimos a alguien, y en otras preferimos estar solos sin darnos un respiro.
Esta es mi experiencia, y la de muchos que quiero, que estimo, olvidamos el apoyo de nuestros seres amados, su compañía, su valor en este proceso, y nos dejamos hundir hasta tal punto en que se nos dificulta vivir, se nos dificulta salir del abismo;
La valentía que debemos tener para solicitar ayuda es inmensa pero no es un imposible.


Es importante tener presente que depende mucho de nosotros nuestra continuidad, ese ser que te apoyará acompañará tu proceso, pero quien realmente te salva, eres tú.
Para esto te recuerdo que has podido antes, puedes ahora, y seguramente podrás en un después, lo has hecho muy bien y con la experiencia que has tenido, con el aprendizaje adquirido, lo harás aún mejor.


Detente un momento al leer este escrito, observa a tu alrededor, respira profundo, detalla todo lo que hay,
Si estás en espacio abierto, observa las flores, los árboles, observa a ese niño sonriendo, el cielo inmenso, las nubes, ¿Qué figuras ves?
Si estás en tu casa, detalla los regalos que has recibido, los logros materiales obtenidos, el techo que te protege, las cartas que te han escrito.
Si estás con personas a tu alrededor, detente y piensa qué admiras de cada una de ellas, qué puedes aprender de ellos, en qué procesos te han acompañado, y qué tienes por agradecerles.


La vida es pesada, sí, pero por ahora detente, observa, detalla lo agradable, siente el viento, suelta el peso, permite que quienes te quieren te acompañen mientras tu lo logras todo; En una que otra ocasión te invito a redireccionar tu atención en lo que existe, en lo que podemos agradecer, sobre todo te invito a vivir aquí y ahora.



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