«RACISMO» ¿Un mal de nunca acabar?

Por: Hender Puerto

La superioridad de la raza es un tema que por siglos ha rodeado la humanidad, desde que iniciamos esta vida siempre se quiso conquistar al más débil y de por si sentirnos fuertes ante ellos; pasaron imperios, hubo guerras, se fundaron ciudades, las conquistas para los triunfadores jubilo y los perdedores esclavitud, estos perdían todos sus derechos en la sociedad; pero que hemos aprendido de todo esto, que educación hemos recibido ¿que llevo a que una raza en especifica sufriera en ser lo más detestado de la sociedad, que ellos eran lo peor y los que deberán limpiar la “mierda” de las suelas de los zapatos de sus amos y porque específicamente tenía que ser un color?


Hace unos días se presentó una polémica en las redes sociales con un video donde se observan a unas niñas que participaron en una competencia de gimnasia recibiendo sus medallas y dentro del grupo se encontraba una chica de color, el cual la esquivaron y no le dieron su premio, se observa como ella queda impactada y triste, tras haber ganado y no reconocerle su triunfo, se forma todo el revuelo y declaraciones de una y otra parte, pero este hecho no es el único, si nos montamos años atrás en Estados Unidos se produjo una guerra por mantener la esclavitud por un bando y abolirla por el otro, el resultado, miles de muertos y marcar generaciones con ese odio hacía sus compatriotas, en los años 50 las leyes de segregación racial que dejo muertos a líderes muy destacados como Martín Luther King.


Años atrás, nuestra educación hablo de personas mayores de 40 años, no teníamos problemas por esas cosas pues al “negro” lo llamábamos así, “negro” no teníamos esa cultura o educación en casa, menos en el colegio de respetar y expresarnos de esa forma, cuando empecé a indagar y a leer sobre el racismo, encontrando primeramente films sobre la 2 guerra mundial y después sobre la guerra civil americana, la segregación empecé a ver los horrores de la esclavitud y el racismo a estas personas, ahí entendí por qué en Colombia en época de la independencia se hablaba de libertad de vientres, libertad para los combatientes, en fin promesas y promesas. Ahora en lecturas libros como “La cabaña del tío Tom”, son fundamentales, hoy en día films y libros que muestran la dureza del racismo contra cualquier persona sin importar su religión, etnia, color de piel, es escalofriante, una simple mirada produce terror cuando se hace con odio, desprecio o burla.


Pero, Colombia, un país conformado por más de 50 millones de habitantes y que tiene casi el 50 por ciento de dicha población es mestiza, solo el 26% blanca, estos últimos serán como dicen “pura sangre”, el país ha sido muy controversial y los actos de racismo se han elevado de manera exorbitante atacando a mujeres, niños, minorías, campesinos, en fin cualquiera que no esté en la “rosca” o “elite” que dirige el país no es respetado, pero, está última frase diríamos que no encaja ante las situaciones que se muestran hoy en día, desde que un gobierno progresista llego al poder y dentro de sus filas una vicepresidenta de color, el cual ha sido blanco de infinidad de críticas, hasta una señora fue condenada por sus ataques racistas, el lema de muchos es decirle que es “bruta” “un chimpancé” o palabras similares, incluso tengo la experiencia personal de un ex – compañero de trabajo el cual al parecer se cree de esos “pura sangre” de pronto porque tiene su piel blanca, decía muchas palabras déspotas contra la vicepresidenta incluso, peor que la señora que condenaron, era feliz difamándola y se sentía con poder, expresando esas palabras; ¿que hace que una persona se sientan con esa superioridad y que por su condición de piel piensen que son más que otros?, acaso cuando mueran ¿Irán a partes diferentes?. Observando la situación del país confirmo aún más que cualquier persona por tener un color diferente es denigrado o por pensar diferente lo tildan de “guerrillero” como en muchas ocasiones me lo han dicho, pero, lo único que he pensado y que he querido es que el pueblo tenga lo que se merece, aunque es manipulado pero la “dignidad” en todos los aspectos laboral, económico, de salud, de vivienda, de educación es primordial y exigir o querer eso no es malo, es un simple derecho contemplado en la constitución política de nuestro país.


“Si quieres profundizar o conocer sobre este tema te recomiendo Biografía de Malcom X de Alex Haley, Infiltrado en el KKKlan de Ron Stallworth entre otros y por supuesto el clásico de la literatura norteamericana La cabaña del tío tom de la escritora Harriet Beecher Stowe.



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