CATATUMBO: EL LUGAR DONDE NO SE APARECE EL CREPÚSCULO DE LA PAZ

Por: Nerio Luis Mejía

El eterno conflicto armado que vivimos en Colombia, y que por más de medio siglo castiga a las regiones más empobrecida, en algunos lugares llego para quedarse, tal es el caso de la región del Catatumbo, esta subregión del Norte de Santander, conformado por municipios cuya población en su mayoría de composición rural, que viven de labrar la tierra, en esa rica cordillera, la que les provee lo necesario para subsistir, es esa misma cordillera que esconde en sus cuestas, la violencia que los atormenta.


Esta parte del país, por ser una región de fronteras, con el vecino país de Venezuela y su conectividad terrestre con departamentos de la costa caribe colombiana, se ha convertido en un gran polo de desarrollo a las economías asociadas al crimen, casualmente esta región del país, rica en hidrocarburos, (petróleo y carbón), también alberga la mayor extensión de cultivos de uso ilícitos, es decir que las circunstancias proveyeron lo necesario para una gran industria de la ilegalidad, como lo es la cocaína que aquí se produce y que sale por las fronteras con Venezuela y los puertos sobre el mar caribe en la alta guajira colombiana, hacia los destinos de Centroamérica, Norte América y Europa, es nuestro mayor y único producto de exportación; de la cual se financia los grupos armados que aquí hacen presencia.


Este hermoso territorio, ha sido epicentro de grandes enfrentamientos por el control territorial, entre los distintos actores armados legales e ilegales, que le han costado la vida a cientos de personas, en especial a la población civil, victimas del fuego cruzado, las cuales han tenido que acostumbrase a vivir con el miedo del grupo vencedor que venga a imponer sus normas.


Es ese mismo miedo, que llevara a muchas personas a desmentir este artículo, por la sencilla razón de tratar de no aceptar la alta probabilidad de un enfrentamiento entre dos de los grupos armados, más poderosos aquí presentes, considerando que la negación sea una de las fórmulas para desescalar las tensiones, que hacen años se vienen presentando.


Si bien algunos moradores desestimaban los enfrentamientos entre el EPL y el ELN, la negación a esa realidad no evito los choques armados, que desde el 2018, se vienen presentando, el conflicto entre estos dos actores al margen de la ley, no ha terminado, aquí se demostró que el poderío militar de los elenos, desplazo a los pelusos de los territorios que antes ocupaban, obligándolos a reasentarse en otras regiones del departamento, en especial hacia los cascos urbanos.


Con la aparición de las disidencias de las Farc, al mando de Jhon Mechas o Jhon Milicias, el Eln, asegura que algunos integrantes de los Paramegas, término acuñado, por el eln, para referirse a los pelusos, terminaron engrosando las filas de las disidencias de las farc.


Recientemente, están circulando una serie de comunicados en diferentes redes sociales, donde el eln, denuncia públicamente la existencia de vínculos de las farc, con miembros de la fuerza pública, situación que invade de preocupación a los habitantes del Catatumbo, por la gravedad del asunto que puede desencadenar en un atroz enfrentamiento entre los dos actores armados.


La retención de una comisión humanitaria en el departamento de Arauca, conformada por varias organizaciones de la cooperación internacional y funcionarios de la Defensoría del Pueblo, por hombres pertenecientes al Eln, para rescatar a un grupos de personas que minutos antes había sido entregadas, por integrantes de las disidencias de las farc, demuestra el nivel de la degradación del conflicto, y que amerita un claro rechazo, por la infracción al Derecho Internacional Humanitario (DIH), y a la vez pone en peligro la misionalidad de este conjunto de organizaciones, que promueven la defensa de los Derechos Humanos y el respeto al Derecho internacional humanitario en las zonas de conflictos.


Ojalá con la instalación de la mesa de conversaciones este 08 de octubre entre el gobierno nacional y las disidencias de las farc, se pudieran sentar la delegación del Eln, que por razones desconocidas se lleva fuera del país y juntos se puedan avanzar y dar una respuesta frente a incidentes como los ocurridos en Arauca y por fin podamos avizorar el crepúsculo de la paz total en nuestra región.



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