EL FERROCARRIL DE CÚCUTA: AUGE Y CAÍDA

Por: Hender Puerto

Las lluvias en el país son un hecho constante que producen desastres naturales, hacen difícil los trabajos, los caminos y vías se ven afectados algunos por derrumbes y otros porque se vuelven intransitables, hechos así se reflejan hoy en día en pleno siglo XXI donde decimos que estamos con una gran tecnología y que por supuesto la ingeniera civil cuenta con todos esos avances y por tanto el desarrollo vial debe es más fácil tanto para diseñar como para construir de esta manera lograr la conexión de todas las ciudades ya sean urbanas o rurales, sin embargo a mediados del siglo XIX cuando esta nación trataba de controlar todos los ideales de los diferentes líderes que surgían en cada región, que era difícil controlar pues las alianzas y diferentes sistemas políticos llevaron a muchas guerras civiles, muertes sistemáticas solo por creer o estar del lado de determinada filiación política, hechos que se trasladaron a toda la violencia que vivimos hoy en día, en esa época el transito era supremamente difícil, en especial por las montañas el cual un camino podría quedar cerrado durante días y hasta meses, todas estas condiciones climáticas hizo que se pensaran en alternativas para poder sacar los productos, transportar ciudadanos de un sitio a otro, traer insumos entre otros, por lo tanto las vías férreas presentaban la principal alternativa para solucionar estas situaciones y muchas más.


Los Estados Unidos en pleno siglo XIX llevo una expansión de su red ferroviaria que hizo que este país empezará hacer eco en diferentes partes del mundo como una de las futuras potencias y que es así hoy en día, en nuestro país también se llevó a cabo esta expansión y por supuesto nuestra muy noble y leal villa de San José de Cúcuta; nuestras tierras ricas en café, cacao, algodón, tejidos y minerales era importante su exportación y por supuesto los insumos que venían de Europa o Estados Unidos por lo tanto los industriales que se encontraban asentados en estas tierras en especial las colonias alemanas, italianas, árabes y los coterráneos presionaron para que estas idea ferroviaria se llevará a cabo y así fue en 1876 se funda la compañía “Ferrocarril de Cúcuta” y sus proyectos terminan en 1953 con el empalme del ferrocarril de Táchira (Venezuela), para ese tiempo conectaba Villa del Rosario, Pamplona, Puerto Villamizar y de Venezuela a los municipios del Vigía, San Carlos, Orope, Las Palmas, de esta manera se consideraba internacional.


Eran tiempos de prosperidad de avance y desarrollo en la ciudad, pero ¿qué paso?, ¿porque la industria fue decayendo? la idea de evolucionar y mejorar el ferrocarril lo llevo fue a su decadencia, logro soportar hasta mitad del siglo XX gracias a los contratos con los petroleros, empero no fue suficiente para su sostenibilidad y justificación y la mejor solución como muchas que han surgido en la región fue su liquidación y ya para esos tiempos el petróleo entregaba una nueva alternativa más económica y rentable para el desarrollo de la ciudad el cual era el Asfalto, el pavimento flexible que daba durabilidad y era muy rápido su remplazo o reparación y por lo tanto rentable, para las arcas de la ciudad como para los contratistas y que aún hoy en día es un punto importante para tener “desarrollo” ya sea urbanístico o de sociedad, los rieles empezaron a desaparecer ya que la genialidad de los políticos de la época fue el cambio total y retiro de estas estaciones; se suma que las políticas internacionales no justificaban que productos de Venezuela entraran a Colombia para nuevamente llegar al puerto de Maracaibo y salir de allí.

Pero si vemos claramente este ferrocarril fue una fuerza pujante para la ciudad y el oriente colombiano, no evoluciono fue más por los negocios de los contratistas que desviaron la atención al ya mencionado asfalto y la adecuación de las vías que lleva casi 100 años en proceso y nada que el departamento las tiene en buen estado, ya que la primera parte del proyecto Cúcuta – Pamplona se inició a construir en 1928, es tanto que toda esa riqueza importante como el café y otros productos de exportación fueron reemplazados poco a poco por todo Norte de Santander e incluso Santander cuando ambos eran uno solo, por lo tanto estas ideas llevaron acabar una de las mejores conexiones férreas del país y en vez de buscar alternativas para sacarla adelante la llevaron a su quiebra y desaparición, al igual como muchas empresas del país y la región; la idea que las nuevas carreteras traerían mayor desarrollo y facilidad a la salida de los productos pues ahí ha estado andando ya en el año 2023 hay demasiadas falencias en la red vial del departamento como ya se expresó anteriormente que incluso en plena época electoral se usa como enganche para conseguir votos sin embargo algunos candidatos expresan que no van invertir en vías porque hay proyectos más importantes es decir ya esto estará perdiendo el sentido y deberíamos haber protegido la red ferroviaria y evolucionarla como lo han hecho en países como Japón que tienen conexiones entre ciudades con un sistema muy avanzado y no se dedicaron fue a retirar los viejos rieles sino a mejorarlos.

Que nos espera a Cúcuta en estos años venideros será que algún día podríamos pensar en volver a tener un ferrocarril, un metro o incluso un tren bala para conectarnos con el centro del país, o seguiremos ahí pensando que unos cuantos metros de asfalto soluciona el malestar para que los campesinos sigan sacando sus productos sin tanto problemas, en fin ya casi serán 100 años desde que se inició la ruta a Pamplona y la decadencia hacía Tibú, Puerto Santander, San Faustino, Herrán, Ragonvalía, Salazar entre otras continua en deterioro y solo pañitos para tapar pequeños huequitos y justificar millones en inversión.



Descarga la columna a continuación:


Sobre el autor:

Deja un comentario