POEMA: TRES A EME

Por: Stephany CP

Me acostumbre a escribir de madrugada cuando el insomnio era mi fiel compañero.

La madrugada y su ensordecedor silencio me ha arrullado mis desvelos, desvelos que siempre han sido por la ansiedad de esperar a la vida.

A esta hora, mi inquieta mente se da cuenta que habita un cuerpo que siente, que anhela, que sueña, que sí, que está vivo. A esta hora se permite ser, se permite sentir, se permite vivir.

También sucede esto. Nacen y fluyen letras que con orden o sin él, reflejan lo que hay en aquel lugar al que llaman alma. Antes tenían destinatario, ahora, ya no tienen remitente.


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