POEMA: FATAL RECUERDO

Por: Miriam Ureña

El amor brotaba como fuego ardiente,
el cielo era nuestro sin más horizontes,
dos niños corrían libres como el viento
la noche serena testigo pendiente,
con su hermosa luna y estrellas refulgentes
que no había futuro, tan solo presente.


El amor florecía como sol naciente,
el destino cruel transformó el ambiente,
una tarde fresca se oscureció al instante,
la gente corría como almas errantes
por estruendos fatídicos de armas gigantes.


Se escuchaban ruidos y voces frecuentes
de sombras oscuras vestidas de campo,
sonaban ráfagas con sonidos potentes
y en un escondite sin levantar la frente,
pasaron las horas con miedo elocuente.


La noche era fría, el miedo permanente,
la tragedia acecha de forma indolente,
la sangre corría de cuerpos inertes
ante las miradas de muchos presentes
comprobé que la vida de mi esposo está ausente.


El alma en pedazos y el corazón herido,
de ver dos criaturas y el padre fallecido.
Renegaba del mundo con tantos vacíos,
entendí que el amor y la muerte tienen parecido.
si la vida se apaga, no hay nada encendido.


Una madre sufre de cualquier manera,
la vida es más fácil y más llevadera,
si el camino recorre juntos por doquiera
aunque la travesía sea corta y pasajera,
la figura paterna es fiel y sincera.

Aquel que asesina sin compasión,
y va por el mundo causando dolor,
destruyendo hogares sin razón,
dejando huérfanos sin padre ni amor,
tengan en cuenta que la vida es de Dios.


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Sobre la autora:

Una respuesta a “POEMA: FATAL RECUERDO”

  1. Maravilloso !

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